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Tarta de postre con hojas y crema de chocolate en ayunas, sin azúcar

Tarta de postre con hojas y crema de chocolate en ayunas, sin azúcar


Hojas: En un bol mezclar el agua mineral con el edulcorante hasta que este último se disuelva. Agrega aceite, vainilla y sal. Tamizar la harina, añadirla poco a poco y al mismo tiempo añadir la levadura en polvo. Mezcle con una espátula todo lo que pueda, luego cuando la masa espese, amase a mano. Necesitas obtener una masa homogénea. Divídalo en 3 partes iguales. Coger cada pieza y extender una hoja no muy fina, apta para una bandeja de 24/37 cm. Puedes hornear las hojas en la parte posterior de la bandeja, pero preferí hornearlas adentro. Empapelar la bandeja con papel de horno, con la ayuda del tornado poner la hoja estirada, pincharla con un tenedor de un lado a otro. Mételo en el horno caliente, a 190 grados, durante 15-17 minutos, hasta que se dore un poco. Haz lo mismo con las otras dos hojas. Cuando estén listas, déjalas enfriar.

Crema de chocolate: En un cazo verter la bebida de almendras, edulcorante y almidón. Transfiera la sartén al fuego, deje que el fuego hierva a fuego lento, revolviendo constantemente con un batidor, hasta que la crema se espese como un pudín. Retirar del fuego, agregar el chocolate y darle la vuelta bien, hasta que el chocolate esté completamente derretido y homogeneizado. Cubre la nata, déjala enfriar. Cuando se haya enfriado añadir la esencia de vainilla y naranja, mezclar durante 2-3 minutos. En la bandeja donde horneaste las hojas, arma el bizcocho. Empapele la bandeja con film transparente. Pon la primera hoja, la mitad de la nata y nivela. Y la hoja, el resto de la nata y la última hoja. Cubre el pastel con papel de aluminio, déjalo durante aproximadamente una hora a temperatura ambiente, luego déjalo enfriar. Al momento de porcionar, retirar del frío 30 minutos antes. Traté de cortarlo después de una noche en el refrigerador y fue más difícil, pero después de que se mantuvo a temperatura ambiente, se cortó fácilmente. Disfrútala con mucho gusto, ¡porque está riquísima!